¿POR QUÉ ESTUDIAR FP?

La consideración de “patito feo” que ha tenido la FP durante años está cambiando a pasos agigantados. Se está quitando el complejo de inferioridad respecto a los estudios universitarios (sólo los listos van a la universidad o la FP es para vagos y/o fracasados), porque la sociedad está cada vez más interesada en este tipo de formación, que permite una rápida y eficiente inserción laboral.

La necesidad de nuevos perfiles profesionales y la gran variedad de sectores que abarca (alrededor de 140 ciclos formativos dentro de 26 familias profesionales en diferentes niveles), con Curriculums educativos cada vez más completos, hace de la FP una extraordinaria puerta de acceso a cualquier ámbito laboral. Ya no se reduce a trabajos de “cuello azul” (mecánicos, electricistas,…) sino que los nuevos perfiles amplían este concepto a trabajadores de “cuello blanco” (administrativos, técnicos informáticos,…), lo que la hace cada vez más atractiva.

Además de una adecuada formación técnica y modernizada a través de una metodología activa, la FP ofrece la posibilidad de realizar prácticas en empresas (FCT), incluso en otros países. De este modo, los estudiantes adquieren una experiencia enriquecedora en su primer contacto con el mundo laboral, con opciones reales de conseguir un trabajo, tanto a nivel nacional como a nivel internacional, debido al reconocimiento que este tipo de formación tiene más allá de nuestras fronteras.

Otro punto a favor de la FP es que, en sólo dos cursos lectivos de como máximo 2.000 horas (incluidas las correspondientes al módulo de FCT), puedes adquirir la formación teórica y práctica necesaria para acceder de una forma rápida y segura a tu primer empleo. Por otro lado, si lo que deseas es seguir estudiando después de la FP, puedes encontrar otros ciclos que complementen tu formación, e incluso acceder a la universidad contando ya con conocimientos del sector en el que te mueves, o cambiar completamente el rumbo. Uno de cada cuatro estudiantes que empieza la vida universitaria posee una titulación de ciclo formativo según datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. También es importante reconocer que cada vez más titulados universitarios acuden a la FP, con el fin de mejorar sus cualificaciones ante la falta de falta de oportunidades profesionales.

Por último, vamos a hablar del desempleo. La tasa de paro en España es inversamente proporcional al nivel de estudios.

Según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE):

  • Las tasas de paro más elevadas se registran en colectivos con formación básica.
  • Las tasas de actividad más elevadas se registran en personas que han finalizado la enseñanza secundaria superior y se han formado en ciencias, mecánica y electrónica, industria manufacturera y construcción, en agricultura, y salud y servicios sociales.

Según datos del Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE), en 2015 hubo más contratos para titulados de FP (7,3% para técnicos superiores y 8,22% para técnicos medios) que para universitarios (10,12%) y parece que la tendencia seguirá al alza, pues el “Mapa de la oferta de la Formación Profesional en España 2011” indica que para el año 2020 el 50% de los empleos exigirán una titulación de grado medio (FP y Bachillerato) y el 35% una titulación de superior (www.mecd.gob.es/dctm/ministerio/horizontales/prensa/documentos/2011/10/mapafp-informecompleto?documentId=0901e72b80fa19b2)

 

La FP aporta a sus titulados una buena perspectiva de futuro gracias a las competencias personales, profesionales y la especialización que se adquiere, que dan respuesta a las demandas sociales y empresariales actuales.

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